
Pero si de tanto idealizar al amor,
ya no creo en el amor...
¿Por qué sigo llorando con las
películas románticas, soñando
con un príncipe azul, o una princesa,
con quien comer chocolates
frente al fuego de un hogar,
besándonos con una canción
de amor de fondo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario