martes, 26 de octubre de 2010


Pero si de tanto idealizar al amor,

ya no creo en el amor...

¿Por qué sigo llorando con las

películas románticas, soñando

con un príncipe azul, o una princesa,

con quien comer chocolates

frente al fuego de un hogar,

besándonos con una canción

de amor de fondo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog